"Mamá, me estoy quedando calvo"
Con esta tajante y dramática afirmación me sorprendió mi hijo de 14 años hace un par de días.
Mi primera reacción fue echarme a reír pero al ver la cara de angustia y preocupación de niño, no me quedó otra que poner cara de circunstancias e intentar quitar hierro al asunto.
Su razonamiento era del todo contundente. Sus amigos, adolescentes como él, había estado observando el curioso remolino que tiene en la coronilla, y que deja una superficie de aproximadamente 1 cm cuadrado "calva" y habían llegado a esa terrible conclusión.
Tras comprobar que argumentos del tipo "eso son tonterías" "no tienes edad de quedarte calvo" "tus amigos no tienen ni idea"... no resultaban en absoluto convincentes, no me quedo otra que recurrir a "razones científicas" para lograr apartar de su imaginación la terrible foto de niño calvo que él ya tenía en su cabeza.
Empecé por explicarle que existen causas genéticas y hormonales que efectivamente determinan este proceso natural. Mucho más drástico en hombres que en mujeres, debido a que ellos producen mucha más testosterona que nosotras.
La cosa parecía no gustarle demasiado así que continué con la tesis de que nacemos con un número limitado de folículos pilosos, que a partir de los 50 años empiezan a morirse provocando que el nacimiento del cabello se interrumpa.
Al final, un poco a la desesperada tiré del argumento del estrés... y este fue el que más le gusto y le tranquilizó. Quizá porque se trata del más palpable del todos. Está en plenos exámenes y eso de la angustia y la ansiedad parecieron ser las razones más razonables para dar explicación a la caída del pelo a la temprana edad de 14 años.
En cualquier caso lo que más me llama la atención es el hecho de que chicos tan jóvenes estén ya preocupados por este tema ¿no os sorprende a vosotras?
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